Brundibár

Introducción y breve historia

Brundibár es una breve ópera escrita para niños, que no dura más de cuarenta minutos. Fue compuesta por Hans Krása con libreto de Adolf Hoffmeister en 1938 para una competencia de ópera infantil. Se estrenó en Praga ocupada por los alemanes y fue interpretada por niños en el orfanato judío de la calle Belgicka. Brundibár también se presentó en el edificio Hagibor antes de que comenzaran los traslados masivos de los judíos de Bohemia y Moravia hacia Theresienstadt (Terezín) en 1942. En julio de 1943, la partitura de Brundibár se introdujo de contrabando en el campo, donde Krása volvió a orquestarla para los diversos instrumentistas que estaban disponibles para tocar en ese momento. El estreno de la versión de Theresienstadt tuvo lugar el 23 de septiembre de 1943 en el hall de las barracas de Magdeburg. Como los nazis se dieron cuenta del potencial propagandístico de esta popular iniciativa artística, organizaron una nueva puesta en escena de Brundibár para la película de propaganda Theresienstadt -eine Dokumentarfilm aus den jüdische Siedlungsgebiet dirigida por Kurt Gerron. La misma producción se llevó a cabo cuando la Cruz Roja Internacional inspeccionó Theresienstadt en septiembre de 1944. Ésa fue la última de las cincuenta y cinco representaciones en el gueto de Theresienstadt. Dos semanas más tarde, comenzaron los traslados de los artistas hacia Auschwitz y otros destinos del Este. Fue la producción teatral más popular de Theresienstadt.

Sinopsis

Aninka y Pepíček, dos niños pequeños, tienen a su madre enferma. El médico le recetó leche para su salud y los niños van a buscar leche al mercado de la ciudad pero no tienen dinero para comprarla. Tres comerciantes promocionan sus productos: un heladero, un panadero y un lechero. Los niños incluyen al lechero en una canción pero él les dice que necesitan dinero para la leche. De repente los niños ven que el organillero, Brundibár (el abejorro), toca en la esquina de la calle con éxito y deciden hacer lo mismo, y cantan una canción sobre gansos. Esto disgusta a los ciudadanos y a Brundibár, quienes los ahuyentan. Tres animales (un gorrión, un gato y un perro) llegan para ayudarlos y juntos reclutan a otros niños del barrio para que colaboren con su plan. Cae la noche, pero a la mañana siguiente, los niños y los animales hacen los ejercicios matutinos y la población se prepara para el día. El plan sigue adelante: los animales y los niños derrotan a Brundibár y luego todos cantan una hermosa canción de cuna. Los ciudadanos quedan muy conmovidos y le dan dinero a Aninka y a Pepíček, pero de repente Brundibár se escabulle y les roba la recaudación. Todos los niños y los animales lo persiguen y recuperan el dinero. La ópera concluye con el canto de una marcha de victoria sobre la derrota del organillero malvado.

Detalles del espectáculo, 1942-1944

La función estreno de Brundibár fue un regalo de celebración para el director del orfanato judío, Moritz Freudenfeld, y fue dirigida por Rafael Schächter. Después de la repentina deportación de Schächter a Theresienstadt (Terezín), Rudi Freudenfeld asumió el control de los ensayos. František Zelenka, arquitecto y ex diseñador escénico del Teatro Nacional y Teatro Liberado, asumió la dirección de la ópera y diseñó un escenario simple de tres vallas grandes compuestas por varias pizarras y tres carteles pegados allí. Los carteles tenían un gorrión, un gato y un perro presentados ingeniosamente y los personajes animales pegaban sus cabezas en los carteles cuando aparecían por primera vez en la acción. Puesto que se presentaba en el comedor del orfanato, sin espacio ni recursos para la orquesta, había sólo tres músicos que tocaban piano, violín y batería.

Rudi Freudenfeld decidió pasar la partitura de piano de Brundibár de contrabando en Theresienstadt a través de sus 50 kg de equipaje. Llegó el 7 de julio de 1943. Ela Steinova Weissberger describió su selección como el personaje principal (el gato) y explicó que su habitación (habitación 28 del Hogar de Niñas Checo) ya era conocida por sus actividades musicales. El panel de audición fue directo hacia Tella Polak (la responsable de la habitación) para preguntarle si tenía alguna cantante hábil, y ella recomendó a Ela. Las audiciones preliminares se llevaron a cabo en el lugar que luego se convertiría en el área de ensayos, el ático L417. Rafael Schächter fue el primero en audicionar. Weissberger recordaba:

"Bueno, llegamos al ático para las audiciones, pero incluso ahora los chicos me preguntan: ‘¿qué cantaste para tu audición?’, y digo ‘La la la’. Él (Rafi Schächter) preguntaba qué tipo de voz y qué personaje [me] interesaba".

Dos de los artistas principales ya habían cantado en una función de “La novia vendida” y otras producciones operísticas, y Rafi Schächter los seleccionó inmediatamente y los designó para los papeles principales: Pintǎ Mühlstein (Pepíček) y Greta Hofmeister (Aninka). Ela Steinova interpretó al gato, Stefan (luego Rafi) Herz-Sommer hizo del gorrión y Zdenĕk Ornest representó al perro. La mejor adquisición fue Honza Treichlinger, quien hizo el papel de Brundibár en cada actuación. Según Rudi Freudenfeld:

"Brundibár es un personaje lleno de conflicto mental para los niños. Siempre sienten pena por los mendigos y los pobres, pero éste era malvado y feo. Honza, casi instintivamente, hizo el personaje de Brundibár tan humano que, si bien interpretó a un personaje malvado, el público general lo adoró, no sólo los niños de la audiencia. Aprendió a ‘mover los bigotes' que pegábamos debajo su nariz tan bien (y en el momento preciso) que lograba bajar la tensión en el auditorio. A menudo escuchábamos cómo los niños suspiraban de alivio.

Como consecuencia de la desnutrición, muchos se enfermaban, lo cual generaba inevitablemente ausencias en otros papeles principales. Según Joža Karas, los tres papeles principales (Aninka, Pepíček y Brundibár) actuaron en todas las funciones. Ésta es una afirmación muy polémica para los dos artistas principales que sobrevivieron: Weissberger afirma que ella también actuó en todas las funciones, pero Greta Hofmeister Klingsberg discrepa. Weissberger señala que Maria Mühlstein (la hermana de Pintǎ) y su amiga Anna Flachova reemplazaron a Hofmeister cuando estuvo enferma y que Maria reemplazó a Rafi Herz-Sommer en el papel del gorrión. En otras entrevistas con otros sobrevivientes, Hanka Polak Drori dijo que hizo el papel del perro, junto con Susan Klein, reemplazando a Zdenĕk Ornest en varias ocasiones.

Una vez más, František Zelenka fue designado como director de escena, esta vez con la ayuda de la excepcional coreógrafa de Viena, Kamila Rosenbaum. Weissberger comentó:

"La gente preguntaba: ‘¿por qué buscás movimiento?’, y yo decía: ‘bueno, con esto [Brundibár] aprendí a bailar y valsar por primera vez’. Cuando aprendimos el vals inglés, mi madre era una excelente bailarina de salón y un día le dije: ‘Mamá, quiero bailar un vals inglés con vos’. Mi madre me miró y dijo: ‘¿Donde aprendiste a bailar el vals inglés?’, y yo respondí: ‘La Sra. Rosenbaum nos enseñó a bailar y dentro de Brundibár’. Y tarareé y bailé con mi madre."

Este testimonio nos da una idea de las habilidades normales que los niños adquirían en la producción a través de su viaje con Brundibár. Algo tan simple como bailar adquirió un significado más importante no sólo en el campo, sino que se convirtió en un recuerdo positivo de la posguerra.

Zelenka comenzó a buscar materiales para el escenario, que no eran fáciles de conseguir en el campo. Con la ayuda del titiritero, Brumlik, empenzó a construir la valla grande de estacas en el loft Q319, una barraca que albergaba a los reclusos ciegos. Brumlik era el Hausältester (el supervisor) de esa barraca particular y convocó al joven carpintero Jerry Rind para que transportara los materiales para la valla. Tomaba la madera de la Reitschule y se la llevaba a Brumlik. Como recompensa, Jerry tenía permiso para ver los ensayos y al menos cuatro funciones de la producción.

En Theresienstadt, Hans Krása escribió una nueva obra orquestal para el trabajo y la arregló para los instrumentos disponibles: flauta piccolo, clarinete, trompeta, guitarra, tamboril, bombo, piano, cuatro violines, violonchelo, contrabajo y acordeón. Para su sorpresa, Schächter, que estaba muy ocupado con otros proyectos musicales en ese momento, le dio a Rudi Freudenfeld la tarea de dirigir esa producción. Según su relato:

"Iba con él (Schächter) para obtener instrucciones diarias. Tenía su ‘estudio’ en el sótano L410. Se sentaba en un armonio grande, cantaba y tocaba, y yo tenía que ‘dirigirlo’. Tenía una manera personal de decirme qué hacer y de darme indicaciones, pero de a poco repasó toda la partitura conmigo. Marcamos las entradas, qué gestos usar y me enseñó todo lo que un director de orquesta debe saber. En el primer ensayo orquestal, primero repasó solo toda la parte de la orquesta. Se notaba que se estaba divirtiendo. ¡Había pasado mucho tiempo desde la última vez que dirigió una orquesta! Luego me entregó la batuta, se paró a mi lado y yo dirigí. Cuando los niños se sumaron, todo estuvo bien. Y así también me convertí en el director de orquesta de Theresienstadt.”

Características musicales de Brundibár

En toda la literatura, Brundibár se destaca como la única obra de su época escrita completamente para que interpretaran los niños (con una orquesta de adultos). Otras obras importantes que pudieron haber influenciado a Hoffmeister y a Krása incluyen: Der Jasager de Bertolt Brecht y Kurt Weill, Wir Bauen eine Stadt de Paul Hindemith, L’Enfant et les sortileges de Maurice Ravel, Hänsel y Gretel de Engelbert Humperdinck, Pedro y el lobo de Sergei Prokofiev y Příhody lišky Bystroušky (“La zorrita astuta”) de Leoš Janáček. Hoffmeister y Krása probablemente se inspiraron directamente en el éxito pedagógico de Der Jasager (interpretada más de 200 veces en las escuelas de Alemania de Weimar). Esto surgió de una cita de Hoffmeister después de la guerra:

"Esta ópera es como un drama didáctico de Brecht”, describió tranquilamente Adolf Hoffmeister después de la guerra, que en ese momento había partido hacia Inglaterra... "Con la solidaridad de todos los niños, pudieron derrotar al organillero Brundibár ellos mismos sin quedar expuestos a la subversión".

El Dr. Kurt Singer, un destacado musicólogo de Berlín, escribió la única crítica registrada de la producción de Brundibár:

"Brundibár muestra cómo debe lucir y sonar una ópera corta de hoy en día, cómo se puede lograr el gusto artístico más alto con originalidad de concepto, carácter moderno y melodías viables. Aquí tenemos un tema que atrae tanto a los niños como a los adultos en igual medida, un argumento moral que nos traslada a los viejos cuentos de hadas, un canto popular que se mantiene simple en secciones corales pero que se torna bastante complejo en dúos y en tríos, y un delicado equilibrio en la dinámica que se mantiene entre una docena de instrumentos y tres docenas de cantantes. Tenemos también una coloración nacional checa, una composición de música sin recurrir a la experimentación moderna (en la que Krása es un maestro), un equilibrio inteligente de efectos escénicos entre el foso de la orquesta y el escenario, una orquesta utilizada con gusto y economía, y una línea de canto que nunca queda oscurecida o asfixiada por los instrumentos... En esta ópera pequeña, producto de una mente seria y sin embargo tan agradable de oír, la idea y la forma, el pensamiento y la preparación, el concepto y la ejecución se unen en un fructífero matrimonio de colaboración mutua: ya sea que se presente a lo grande o en forma reducida, ya sea una canción o una sinfónica, un coro o una ópera, no hay mayor elogio para una obra de arte. "

Brundibár fue popular en el gueto por tres razones principales: los reclusos podían ver a los niños disfrutar de una experiencia teatral; la naturaleza alegórica de la historia de victoria ante un tirano podía extrapolarse para incluir la opresión política sufrida por los reclusos en ese momento; y la música era accesible, placentera y memorable. Cada melodía en la obra sigue el estilo de la trama para representar a los personajes (Brundibár, los animales) y a las situaciones (la búsqueda de leche, la marcha de la victoria). La orquestación es delicada y lo suficientemente desafiante como para brindar entretenimiento a oídos sofisticados e inexpertos por igual. Armónicamente, la música emplea muy poco de disonancia explícita, pero incorpora elementos populares y folclóricos en forma sutil y encantadora. La coloración checa aparece en las melodías de vals, en la inclusión del solo del organillero y en la primera melodía que los niños emplean para tratar de ganar dinero.

Función histórica post-Theresienstadt

No se encontró un historial de funciones de Brundibár desde 1944 hasta 1975. A través del esfuerzo de Joža Karas (una violinista checo que nació en Polonia y vivió en los Estados Unidos), Brundibár se introdujo en el mundo de habla inglesa y se estrenó en los Estados Unidos en 1975 y en Canadá en 1977 con la versión inglesa. El estreno alemán tuvo lugar en el St Ursula Gymnasium de Friburgo de Brisgovia en 1985. Karas y su esposa Milada hicieron la primera traducción al inglés, publicada por Tempo Praha en 1993 (revisada en 1998). En 1995 la organización Jeunesses Musicales Deutschland estableció "El proyecto Brundibár", una iniciativa intergeneracional que involucraba a testigos oculares invitados quienes explicaban su pasado a los actores, un disco compacto de la música de Krása, un vídeo con entrevistas de los artistas sobrevivientes y clips de las funciones de Brundibár. Los docentes y los alumnos recibieron materiales de investigación sobre la Alemania nazi, Theresienstadt y los programas culturales del gueto. A partir de 1999, "El proyecto Brundibár" generó cientos de representaciones de la ópera en Alemania y en Europa Oriental y otra gran cantidad de funciones en los Estados Unidos, en el Reino Unido y muchos otros lugares durante la década pasada. El desarrollo más reciente de la historia de Brundibár fue una adaptación inglesa alternativa realizada por Tony Kushner para la producción de la Ópera de Chicago de 2003.

 

Por Joseph Toltz

Referencia

Partitura y notas:

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera o dvou jednáních (Brundibár: a Children’s Opera in two acts); English version by Joža Karas, Piano and vocal score, Edited by Blanka Červinková; Published by Tempo Praha (Prague, 1993; 2nd edition revised and adapted, 1998)

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera Terezín 1943 (Brundibár: a Children’s Opera Terezín 1943); Orchestral score with Czech children’s parts; Published by Tempo Praha (Prague, 1993)

Libros y artículos:

Brenner-Wonnschick, Hannelore, Die Mädchen von Zimmer 28; (Munich, 2004)

Ehrmann, František, Heitlinger, Otta & Iltis, Rudolph (eds) Terezín (Published by the Council of Jewish Communities in the Czech Lands, Prague, 1965

-           Frýd, Norbert, “Culture in the Anteroom to Hell”

-           Franĕk (Freudenfeld), Rudi, “Brundibár”

Karas, Joža, Music in Terezín 1941-1945 (New York, 1985)

Nettl, Paul, The Jews of Czechoslovakia: Historical studies and surveys (Philadelphia, 1968)

Rovit, Reberra, “The Brundibár project: Memorializing Theresienstadt children's opera” Performing Arts Journal; Vol. 22; Issue 2; May 2000, p111-122

Spitz, Ellen Handler Museums of the mind : Magritte's labyrinth and other essays in the arts; Yale University Press, (New Haven, 1994)

Ullmann, Viktor, 26 Kritiken uber musikalische Veranstaltungen in Theresienstadt (Hamburg,1993)

-           Schultz, Ingo, “Theresienstädter Musiker in Ullmann’s Kritiken Biographischer Anhang”

Entrevistas privadas:

Hanka Drori (2008), Greta Klingsberg (2008), Jaroslav (Jerry) Rind (2003), Ela Weissberger (2004)

Synopsis

Aninka and Pepíček, two little children, have a sick mother.  The doctor has prescribed milk for her health, and they go to seek it in the town marketplace, but they have no money to purchase it.  Three traders hawk their wares: an ice-cream man, a baker and a milkman.  The children engage the milkman in song, but he tells them that they need money for milk.  Suddenly the children spot the organ-grinder, Brundibár, playing on the street corner.  Seeing his success, they decide to busk as well (and proceed to sing a song about geese), much to the annoyance of the townsfolk and Brundibár, who chase them away.  Three animals – a sparrow, cat and dog – come to their aid, and together they recruit the other children of the neighbourhood in their plan.  Night falls, the dawn comes, the children and animals begin morning exercises and the townsfolk get ready for the day.  The plan goes ahead: the animals and children drown out Brundibár; they then join in a beautiful lullaby.  The townsfolk are very moved and give Aninka and Pepíček money.  Suddenly, Brundibár sneaks in and steals their takings.  All the children and the animals give chase and recover the money.  The opera concludes with a victory march sung about defeating the evil organ-grinder.

Performance details, 1942-1944

The premiere performance of Brundibár was given as a celebratory gift to the director of the Jewish orphanage, Moritz Freudenfeld, and was directed by Rafael Schächter.  After Schächter’s sudden deportation to Terezín, Rudi Freudenfeld assumed control of the rehearsals.  František Zelenka, an architect and stage designer formerly of the National Theatre and Liberated Theatre, took over the direction of the opera. He designed a simple set of three large fences made up of several boards with three posters stuck on them.  The posters had a sparrow, cat and dog wittily presented, and the animal characters would stick their heads through the poster when they first appeared in the action.  Since it was being staged in the dining room of the orphanage, without space or resources for orchestra, three players had to suffice: a pianist, violinist and drummer.

Rudi Freudenfeld took the decision to smuggle the piano score of Brundibár into Terezín in his allotted 50kg of luggage, and arrived on 7 July 1943.  Ela Steinova Weissberger described her selection as a principal character (the Cat), explaining that her room (Room 28 of the Czech Girls Home) was already well known for its musical activities.  The audition panel went straight to Tella Polak (the madricha (leader) of the room) to ask if she had any skilful singers, and she recommended Ela.  The preliminary auditions were held in the space that was to become the rehearsal area: the attic of L417. Rafael Schächter was the prime auditioner, and Weissberger recalls:

'So here we came to the attic for auditions, but even now the kids are asking me "What did you sing for your audition?", and I say "La la la" – he (Rafi Schächter) was asking which level of voice type and what (character) was interesting [to me].'

Two of the principals had already played singing roles in a performance of the Bartered Bride and other operatic productions, and Rafi Schächter selected them immediately in the main roles: Pintǎ Mühlstein (Pepíček) and Greta Hofmeister (Aninka).  Ela Steinova played the cat, Stefan (later Rafi) Herz-Sommer played the sparrow, and Zdenĕk Ornest played the dog. The greatest recruit was Honza Treichlinger, who played Brundibár in every performance.  According to Rudi Freudenfeld:

'Brundibár] is a character full of mental conflict for the children.  They always had sympathy for beggars and poor people, but this one was wicked, ugly.  Honza, quite instinctively, made the character of Brundibár so human, that, although he played a wicked character, he became the darling of the audience, and not only of the children in the audience.  He learned to "twitch the whiskers" which we stuck under his nose.  He twitched them so well, and at just the right time, that tension relaxed in the auditorium and often we could hear the children releasing their bated breath.'

As a result of malnutrition, sickness would inevitably result in absences in other leading roles.  According to Joža Karas, all three main principals (Aninka, Pepíček and Brundibár) played in all performances.  This is a contentious assertion for the two surviving principal performers.  Weissberger asserts that she too performed in all performances, whilst Greta Hofmeister Klingsberg disagrees. Weissberger notes that Maria Mühlstein (Pinťa’s sister) and her friend Anna Flachova both stood in for Hofmeister when she was ill, and Maria stood in for Rafi Herz-Sommer as the bird.  In further interviews with other survivors, Hanka Polak Drori mentions playing the role of the dog, along with Susan Klein, replacing Zdenĕk Ornest at various times.

Again, František Zelenka was given charge as stage director, this time with assistance of an exceptional choreographer from Vienna, Kamila Rosenbaum.  Weissberger comments about organised movement:

'People are asking "why are you looking for some movement?" and I said, well, this [Brundibár] was the first time I learned how to dance, waltz and all that, and when we learned English waltz, my mother was an excellent ballroom dancer, and when I came one day, I said "Mom, I want to dance with you an English waltz." My mother looked at me and said "Where did you learn English waltz?" I said "Mrs Rosenbaum, she taught us how to dance", and within Brundibár, and I was humming and dancing with my mother.'

This testimony gives us a taste of the ‘normalising’ skills that children in the production acquired throughout their journey with Brundibár. Something as simple as dancing acquired an enhanced meaning not only in the camp, but became a positive post-war memory.

Zelenka began scouting for materials for the set, which were not easy to acquire in the camp.  With the help of the puppeteer, Brumlik, he began construction of the large paling fence in the loft of Q319, a barracks that housed blind internees.  Brumlik was the Hausältester (barrack supervisor) of that particular barracks, and enlisted a young carpenter, Jerry Rind, to transport the materials for the fence, taking wood from the Reitschule and bringing it to Brumlik. As a reward, Jerry was allowed to see rehearsals and at least four performances of the production.

In Terezín, Hans Krása wrote a new orchestral score for the work, arranging it for the available instruments: flute/piccolo, clarinet, trumpet, guitar, side drum and bass drum, piano, four violins, cello, double bass and accordion. To his great surprise, Schächter, who was too busy with other musical projects at the time, gave Rudi Freudenfeld the task of conducting this production.  According to his account:

'I went to him (Schächter) for instructions daily.  He had his "studio" in cellar L410.  There he sat at a larger harmonium, sang and played and I had to "conduct" him.  He had his own way of telling me what to do, and where to put my left "fin" and such-like, but bit by bit he went through the whole score with me.  We marked the entrances, what gestures to use, and he taught me everything a conductor must know.  At the first orchestral rehearsal he went through the whole orchestral part himself first.  One could see how he was enjoying himself.  How long since he had conducted an orchestra!  Then he handed me the baton, went to stand beside me and I conducted.  When the children joined in, everything was all right.  And thus I also became a Terezín conductor.'

Musical characteristics of Brundibár

In all the literature, Brundibár  stands alone as the only work of its time written completely for children to perform (with an all-adult orchestra).  Other important works that may have influenced both Hoffmeister and Krása include Der Jasager by Bertolt Brecht and Kurt Weill, Wir Bauen eine Stadt by Paul Hindemith, L’Enfant et les sortileges by Maurice Ravel, Hänsel und Gretel by Engelbert Humperdinck, Peter and the wolf by Sergei Prokofiev and Příhody lišky Bystroušky (The Cunning little Vixen) by Leoš Janáček. Hoffmeister and Krása probably took direct inspiration from the pedagogical success of Der Jasager (performed over 200 times in schools in Weimar Germany).  This is borne out by a quote from Hoffmeister after the war:

'We have actually an opera as a Brechtian didactic drama,’ calmly described Adolf Hoffmeister after the war, who had set off in time to England ... ‘through the solidarity of all children, they defeated the organ-grinder Brundibár themselves, because they did not leave themselves open to subversion.'

Dr Kurt Singer, a noted Berlin musicologist, wrote the only recorded review of the Terezín production of Brundibár:

Brundibár shows how a short opera of today should look and sound, how it can unite the highest in artistic taste with originality of concept, and modern character with viable tunes.  We have here a theme which has appeal for children and grown-ups alike, a moral plot motif recalling the old fairy tales, popular singing kept simple in choral sections but occasionally becoming quite complex in duets and trios, and a sensitive balance of dynamics maintained between a dozen instruments and three dozen singers.  We have also a Czech national coloration, music-making without recourse to modern experimentation (at which Krása is a master), a clever balance of scenic effects between the orchestra pit and the stage, an orchestra used with taste and economy and a singing line which is never obscured or smothered by the instruments … In this little opera, born of a serious mind and yet so pleasant to the ear, idea and form, thought and preparation, concept and execution are joined in a fruitful marriage of mutual collaboration: Whether it be cast in a large or small form, whether it be song or symphony, chorus or opera, there can be no higher praise for a work of art.

Brundibár was popular in the ghetto for three major reasons: inmates could see children enjoying a theatrical experience; the allegorical nature of the story of victory over a tyrant could be extrapolated to include the current political oppression suffered by the inmates; and the music was approachable, memorable and enjoyable.  Each melody in the work returns motif-style to represent characters (Brundibár, the animals) and situations (the quest for milk, the victory march). The orchestration is delicate and challenging enough to provide entertainment for sophisticated and inexperienced ears alike.  Harmonically, the music employs very little in the way of overt dissonance, but incorporates jazz and folk elements in subtle and charming ways.  Czech coloration appears in the waltz melodies, the inclusion of the organ-grinder solo and the first melody that the children employ to try and earn money.


This English production of Brundibár by Ronald Corp’s New London Children’s Choir was broadcast by the BBC in 1995. It was stage directed by John Abulafia and directed for TV by Simon Broughton.

Performance history post-Terezín

A comprehensive performance history of Brundibár cannot be traced from 1944 to 1975. Through the efforts of Joža Karas, a Polish-born Czech violinist living in the United States, Brundibár was introduced to the English-speaking world, premiering in the United States in 1975, with the English premiere in 1977 in Canada and the German premiere taking place in 1985 by the St Ursula Gymnasium in Freiburg am Breisgau. Karas and his wife Milada provided the first English translation, published by Tempo Praha in 1993 (revised 1998). In 1995 the organisation Jeunesses Musicales Deutschland established 'The Brundibár Project', an intergenerational undertaking involving invited eyewitnesses who explained their past to the actors, a compact disc of Krása’s music, a video with interviews from surviving performers and clips of Brundibár performances.  Teachers and students received research materials about Nazi Germany, Terezín and the ghetto’s cultural programs.  'The Brundibár Project' generated hundreds of performances of the opera in Germany and Eastern Europe from 1999 onwards, and an explosion of performances has similarly taken place in the United States, the United Kingdom and elsewhere in the past decade.  A more recent development in the Brundibár story has been an alternative English adaptation by Tony Kushner for the Chicago Opera production of 2003. In 2014, to mark the 70th anniversary of Brundibár's final potent performance inside the Terezin Ghetto, the opera was performed in Sydney for the very first time in a fully staged production that brought Sydney school children and wider audiences together with local Terezin survivors and their stories.

 

By Joseph Toltz

Sources

Score and Notes:

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera o dvou jednáních (Brundibár: a Children’s Opera in two acts); English version by Joža Karas, Piano and vocal score, Edited by Blanka Červinková; Published by Tempo Praha (Prague, 1993; 2nd edition revised and adapted, 1998)

Krása, Hans and Hoffmeister, Adolf, Brundibár: Dĕtská`opera Terezín 1943 (Brundibár: a Children’s Opera Terezín 1943); Orchestral score with Czech children’s parts; Published by Tempo Praha (Prague, 1993)

Books and Articles:

Brenner-Wonnschick, Hannelore, Die Mädchen von Zimmer 28; (Munich, 2004)

Ehrmann, František, Heitlinger, Otta & Iltis, Rudolph (eds) Terezín (Published by the Council of Jewish Communities in the Czech Lands, Prague, 1965

-           Frýd, Norbert, “Culture in the Anteroom to Hell”

-           Franĕk (Freudenfeld), Rudi, “Brundibár”

Karas, Joža, Music in Terezín 1941-1945 (New York, 1985)

Nettl, Paul, The Jews of Czechoslovakia: Historical studies and surveys (Philadelphia, 1968)

Rovit, Rebecca, “The Brundibár project: Memorializing Theresienstadt children's opera” Performing Arts Journal; Vol. 22; Issue 2; May 2000, p111-122

Spitz, Ellen Handler Museums of the mind : Magritte's labyrinth and other essays in the arts; Yale University Press, (New Haven, 1994)

Ullmann, Viktor, 26 Kritiken uber musikalische Veranstaltungen in Theresienstadt (Hamburg,1993)

-           Schultz, Ingo, “Theresienstädter Musiker in Ullmann’s Kritiken Biographischer Anhang”

Private Interviews:

Hanka Drori (2008), Greta Klingsberg (2008), Jaroslav (Jerry) Rind (2003), Ela Weissberger (2004)